jueves, noviembre 9

Este nudo en la garganta.


Duele, arde
CALA este nudo en la garganta.

Masticando chicle de menta, percibo el sabor del humo de aquel cigarro que fué consumido por mi confusión, hace dos horas. Es impresionante como el sabor sigue persisitiendo cuando es interactuado con otro sabor aún más fuerte...
Con cada sarpaso dental, me doy cuenta que se esfuma cada vez más mi imaginación, sólo escribo lo que logro captar de ese clóset lleno de ideas con dierentes colores y , que esperan que a la dueña se le ocurra combinarlos perfectamente. Le toca el turno al río de bacterias. Arrasa con todo lo que ve a su paso, no toma en cuenta los sentimientos no le conviene mirar, porque sabe que si observa se secará. Ella piensa que sólo existe su agua, esa saliva capaz de limpiar la sonrisa y secar los detalles. Piensa, ella piensa que sólo ella corre tan rápido que los problemas no logran tocarla, pero no es así. El sabor persiste. Y l peor de todo, se crea una tormenta que ni los propios arbustos dentales puede con ella, esa tormenta, ese viento que entra gracias a la inhalación y que intenta escapar por la exhalación, crea un nudo.


Ahora ya no sólo es saliva lo que pasa rapidamente, ahora son pensamientos, sentimientos, son recuerdos inolvidables y desafortunadamente malos. Yo olvidé, o almenos intento no acordarme, pero la garganta no sabe, no decide.

El problema fué el humo, tenía acomoañandome un rico clima aproximádamente de 22 grados, estaba cómodamente sentada en una banqueta, viendo pasar carros cargados de energía contenida, así como el pecho sabe contenterla.

Caras, gestos, sonrisas, suspiros y hasta alguno que otro zape, fué lo que vi en esos minutos con lo exterior.

¿Qué?... ¿Nunca les ha pasado que sueñan estáticamente? Se mueve tan rápido que sólo podemos sonreír, cuando logra parar ese sueño, es cuando corremos a ver si se ha cumplido.

"Es malo someterse a una esperanza" (Marja, 2006) y si, es muy malo pero nos mantiene suspirando.
Suspiro porque escucho ruidos de la calle, escucho un móvil con dos ruedas y sé que no es la esperanza en bicicleta ni en motoneta, sé que es mi mente burlandose de mí. No creo ni invento sonidos, existen, sólo juego con mis sentimientos.


Voy a reír cuando lea mi escrito.
Quiero reír al leer mi escrito, quiero sentir que lo he superado, que eh superado éste día, este día que, como todos los demás, ha prendido un foquito en mí.





FOTO: viento al hablar.

2 comentarios:

G dijo...

Ahora sí que letras hasta en la sopa.

PePeBo dijo...

Es chido ponerse a sonyar despierto, esas indulgencias a veces son necesarias...
chido blog, y eso ke apenas empiezas...
saludos desde otro rincon de la barda fronteriza...